Archivos Mensuales: septiembre 2010

Salsa de tomate

Si aún puedes conseguir tomates de la temporada, aprovecha para hacer salsa de tomate. Esta es una opción, pero existen múltiples variedades. Una vez hecha, puedes guardarla a modo de conserva o incluso congelarla y usar posteriormente. ¡Buena cocina!

A tus plantas de interior, que les dé el sol

La luz en las plantas es primordial: les permite realizar la fotosíntesis. Por ello es vital que tengan la suficiente. Quizás hayas visto alguna vez que algunos de tus ejemplares de interior, cercanos a la ventana, se tuerzan. Lo que les pasa es que buscan la luz y por tanto crecen hacia ella. De ahí de vez en cuando las debas mover para que todos sus lados reciban la luz adecuada para su crecimiento.
Recuerda este consejo para que en los días cortos de otoño e invierno aprovechen toda la luz posible.

Berenjenas, ¡disfrútalas!

Aprovecha las últimas berenjenas de la temporada con esta riquísima receta.

Plantaciones de otoño

Violetas, begonias, pensamientos, prímulas,… Este es el mejor momento para sembrarlas para que florezcan en primavera. ¿Cómo?

Empieza haciendo la plantación en una bandeja con grava y una capa de compost o mantillo. Echas las semillas homogéneamente y cúbrelas con una capa más de substrato. Ahora ya tan sólo te queda regar y cubrir la bandeja con un plástico para que la humedad se conserve. Puedes realizar la misma operación –pero sólo con compost- en semilleros.

Puedes hacer la siembra también directamente en el suelo del jardín. Pero asegúrate que la tierra tiene suficiente calidad para la siembra. Si quieres asegurarte échale una capa de Compost o Mantillo para enriquecerla.

Naturalmente, también puedes comprar directamente el ejemplar en macetas. Pero intenta con la siembra, así pruebas una tarea nueva si nunca lo has hecho. En este caso, fíjate que las semillas no estén caducadas y que su sobre no presente alteraciones (por ejemplo, que esté abierto), ya que podría hacer fracasar tus plantaciones.

Mi pequeño huerto, sus últimos frutos veraniegos

Tomates, calabacines, berenjenas,… aprovecha los últimos días de buen tiempo para disfrutar de estas hortalizas, y empieza a plantar las típicas de otoño: rábanos, espinacas, canónigos,…

Si es un mes lluvioso podremos dejar de regar, pero, eso sí, deberemos estar atentos a los hongos. También debemos estar alerta con la caída de frutos, pues pueden provocar ataque de mosca y perjudicar el resto de cultivos.

Los ejemplares que se vayan secando puedes arrancarlos y empezar a limpiar el huerto para las nuevas plantaciones. Si tienes un compostador, aprovecha estos restos vegetales.

Ahora es también un buen momento para plantar las aromáticas como perejil, orégano,… y así podrás disfrutar de ellas en tus guisos.

Si tienes un pequeño huerto en casa, ya sea en macetas o contenedores especiales, sigue los mismos consejos. Iníciate con el Substrato Hortícolas, directamente al saco o como base en macetas o jardineras.

Y si aún no te has atrevido a cultivar tus propias hortalizas. Atrévete, verás que relajante es cuidar de un pequeño jardín y que gratificante comer lo que has plantado. Si tienes niños en casa, pide que te ayuden con las tareas.

Cuidar las aromáticas: resistentes, pero no tanto.

Las plantas aromáticas no suelen tener demasiados problemas con las enfermedades y plagas. Aún así, algunas condiciones ambientales pueden desencadenar algunos problemas. Hongos, insectos, malas hierbas,… son algunos de sus enemigos.

Hongos: evitar la humedad alta

Las humedades altas favorecen la aparición de hongos en las plantas aromáticas. Las primeras señales son en forma de manchas marrones o bultos.

Insectos: controlarlos

Los ataques de insectos en aromáticas más frecuentes y peligrosos son las cochinillas, el pulgón o la mosca blanca. Ya sea por ataque directo o si las plantas colindan con otras especies del jardín. Así que tras los primeros síntomas, lo mejor será prevenir y si no es posible, curar.

Malas hierbas: ¡fuera!

Suele ser en primavera cuando proliferan las malas hierbas en las aromáticas, sobretodo si éstas están plantadas en el jardín o grandes macetas. En este caso, lo mejor hubiera sido acondicionar la zona con una malla para evitar el crecimiento de las malas hierbas. Si no, debemos ir revisando la zona y arrancar las malas hierbas en cuánto las veamos.

Abonar: específico

Para que nuestras aromáticas – de consumo o decorativas- crezcan sanas, lo mejor será abonarlas con un producto específicamente desarrollado para ellas. Como el Abono Aromáticas de FLOWER, que incorpora fertilizante orgánico natural que favorece la producción por parte de la propia planta de sustancias medicinales y esencias naturales.

LO PEOR: que pasen frío

En invierno, debemos tener muy en cuenta que nuestras aromáticas del exterior no pasen frío, pues su recuperación será lenta. Si están en macetas, resguárdalas en el interior; y las plantas directamente al suelo o en grandes macetas, cúbrelas con plástico.

Las 10 tareas de otoño

  1. Antes de plantar, limpiar: en otoño son muchas las especies que puedes plantar en tu jardín. Pero antes, cava el suelo donde quieras plantar, límpialo de malas hierbas y otros restos, y abona el terreno. Te irá muy bien enriquecerlo con un substrato tipo Compost o Mantillo.
  2. Trasplantar: no tardes mucho en hacerlo, sobretodo si el clima de tu zona tiende a ser frío. No sea que lleven las bajas temperaturas antes de lo previsto. Aprovecha en septiembre.
  3. Plantar: en esta época opta por las bulbosas de primavera (narciso, jacinto, tulipán,…) o las primeras bienales, como los pensamientos.
  4. Culinarias: el otoño es perfecto para su plantación.
  5. Césped: fíjate en él para saber la cantidad de riego que necesita.
  6. Menos abono: reduce el abonado, sobretodo de las plantas de interior.
  7. Hongos: piensa en la prevención.
  8. Caracoles: atento a ellos, es su época.
  9. Hierro: si las hojas amarillean, échales hierro.
  10. Positividad: afronta este período con optimismo.

Redibujar el jardín en otoño

Antes de que empiece el duro invierno, septiembre y octubre son dos mese buenos para hacer cambio en el jardín y redibujarlo.

Primero ten en cuenta el espacio del que dispones y también las horas de sol que inciden en él. Unos ejemplos. Si hay sombras y semisombras, las camelias, hortensias y rododendros son ideales.

Luego, decide qué estilo quieres para el jardín: con flores, más verde, con rocalla, árboles,… y partir de tu idea elige las especies. Por ejemplo, puedes escoger especias muy olfativas para crear un rincón especial. Prueba con el azahar.

Recuerda que te vendrá muy bien si reservas una zona para huerto. Por otro lado, estudia si el suelo es el adecuado o a lo mejor deberás enriquecerlo para las nuevas plantaciones. Piense en el sistema de riego: puede que si la dimensión es considerable te sea mejor una red por goteo.

Si lo que necesitas es tan sólo un pequeño arreglo o cambio de estilo en una parte del jardín, sigue los mismo pasos y ten en cuenta la limpieza de la zona a reformar.

Vuelta a casa

Las cuatro sorpresas que podemos llevarnos al volver a casa:

1. Falta de vigor

Puede ser que al regreso de vacaciones nos encontremos las plantas con falta de vigorosidad. Recupéralas con el VITAVID K. Este Provitamínico actuará como bioactivador del crecimiento y bioestimulante de las defensas, devolviendo el aspecto exuberante de nuestras plantas, gracias a su extracto natural de algas y Vitamina B12 y K3.

2. Recuperar el brillo

Si las plantas han perdido el brillo, recupéralo con el ABRILLANTADOR DOBLE ACCIÓN, que permite abrillantar las hojas al mismo tiempo que aporta una estudiada mezcla de nutrientes de absorción foliar.

3. Reverdecer

La falta de luz, riego o nutrientes puede provocar el amarilleo de nuestras plantas. La clave está en proporcionarles el hierro con FERRO-PLUS o bien, proporciona a la planta SUBSTRATO TURBA o COMPOST para renovar el substrato y corregir su aspecto con el fin de devolverle el color verde.

4. Malas hierbas

Son competencia de nuestras especias del jardín. Por ello es conveniente deshacernos de ellas. Aprovecha la vuelta de vacaciones para quitarlas y aprovecharlas para hacer compost. En el césped, utiliza el HERBICIDA SELECTIVO CÉSPED.